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martes, 14 de marzo de 2017

Vinos de Levante

Todo el Levante español (desde Castellón hasta Almería) es una tierra con fuerte tradición vinícola. En dos viajes recientes (Mayo de 2015 y Junio de 2016) he tenido ocasión de recorrer un poco las provincias centrales (Valencia, Alicante y Murcia), y os iré contando lo que me pareció más remarcable de lo que pude ver y visitar.
Acceso a la finca de Bodegas Mustiguillo.
(JMBigas, Mayo 2015)

Como en otras disciplinas, en el mundo del vino la palabra tradición tiene varios sentidos y, a menudo, dispara las alarmas. Cuando tradición significa historia y saber hacer, el término es positivo, y podemos encontrar artesanos que aman su tierra y el producto que de ella obtienen. Pero cuando tradición significa que las cosas se hacen como se han hecho toda la vida, a menudo significa vulgaridad, cuando no banalidad, y sólo ofrece vinos ordinarios y rutinarios que únicamente sirven para consumo local o para exportación de graneles a otras regiones, para afinar el grado alcohólico u otras tareas menores.

Aunque hay muy honrosas excepciones, las Cooperativas de viticultores están muy habitualmente ancladas a la tradición en el peor sentido. Una falta de liderazgo y de visión, y la resignación a realizar de la mejor manera posible las tareas habituales, provoca que, en general, no resulten atractivas para los genuinos amantes del vino. Crear y producir vinos de calidad exige que, en algún momento, se empiecen a hacer las cosas de otra manera y esto, a menudo, es visto por los copropietarios como una iniciativa demasiado arriesgada. En Levante hay bastantes cooperativas de viticultores, que voy a obviar en este relato, aun sabiendo que, probablemente, esté dejando de lado alguna perlita que podría resultar atractiva.
Bodegas Mustiguillo, cerca de Utiel.
(JMBigas, Mayo 2015)

Es por ello que la mayoría de bodegas atractivas de la región tienen una corta historia a sus espaldas, o han sufrido profundas modernizaciones por parte de las nuevas generaciones familiares. Muchas veces se trata de sabios del sector que lanzan un proyecto nuevo, escogen la tierra adecuada (incluso al margen de la protección que dan las Denominaciones de Origen), construyen la bodega de sus sueños y empiezan a cultivar la viña con ojos y cuidados nuevos, consiguiendo productos diferentes, de calidad y reconocidos a nivel nacional e internacional. Otras veces, hijos de la tierra que se fueron a formar en la viticultura a otros lares, deciden volver y revisar esa vieja bodega familiar, para convertirla en la fuente mágica de productos de calidad, a base de empezar a hacer las cosas de otra manera.


Las provincias extremas (Castellón y Almería) son las más modestas en cuanto a producción y calidad. Ninguna de las dos tiene ninguna Denominación de Origen propia, más allá de algunas IGP (Indicación Geográfica Protegida) para los vinos de la tierra. Así, se tiene el Vino de la Tierra de Castelló, o los del Desierto de Almería, Láujar-Alpujarra o Norte de Almería. Un número reducido de bodegas producen sus vinos en estas zonas, a veces sólo para consumo local, pero también algunas consiguen productos de calidad, reconocidos y apreciados en ciertos mercados nacionales e internacionales.
Edificio principal de las Bodegas Mustiguillo.
(JMBigas, Mayo 2015)

Como curiosidad, la bodega Pago del Vicario, de Ciudad Real, tiene unos viñedos en la zona de la Sierra de Gádor, a 1.500 metros de altitud, en Fondón (Almería), de la que obtienen un número reducido de botellas de excelente vino tinto, comercializado por la bodega bajo la marca 1500h.


La provincia de Valencia tiene dos Denominaciones de Origen: la genérica D.O. Valencia y la más específica D.O. Utiel-Requena. Ninguna de las dos aporta, por sí sola, ningún prestigio especial. Es por ello que algunas de las mejores bodegas de la zona han buscado en los Vinos de Pago una certificación específica de calidad. Aunque es cierto que esta nominación, que cubre sólo una finca y bodega determinada, tiene también sus luces y sus sombras.

En Mayo de 2015 y en Junio de 2016 he tenido ocasión de visitar algunas de las bodegas más singulares de la zona de Utiel-Requena, que se articulan en los alrededores del gran eje viario de la zona, la A3 (Autovía de Levante) Madrid-Valencia. Para el amante del buen vino que visite la zona, la mejor recomendación es visitar, en algún momento, la excelente Bodega-Vinoteca Benito, en el centro de Requena (Plaza Pascual Carrión, 10, coordenadas N 39,490252º  O 1,099903º). A partir de un tradicional Despacho de Vinos, su modernización y adecuación la han convertido en un excelente escaparate de los mejores vinos que se producen en la zona.
Extensión de viñedos frente a las Bodegas Mustiguillo.
(JMBigas, Mayo 2015)

En el área amplia entre Requena y Utiel hay, por lo menos, cuatro bodegas singulares que bien merecen una visita para cualquier aficionado a la enología. La que tiene más desarrollada la oferta de enoturismo (hotel, restaurante, visitas,...) probablemente sea Pago de Tharsys, junto a la N-330, en las afueras de Requena (N 39,498459º O 1,122188º). Yo no he tenido ocasión de visitarla.

La que tiene más nombre entre los amantes de los vinos nuevos y singulares es Mustiguillo. Está ubicada en una maravillosa finca de 87Has, junto a la N-330 cerca de Utiel y camino ya de Teruel (N 39,619620º O 1,254593º). El 15 de Mayo de 2015 tuve ocasión de visitarla, para mi gran placer. La verja de acceso estaba cerrada, pero llamé al telefonillo y me dieron acceso a la zona de la bodega destinada a las visitas, catas y venta. Me atendió, maravillosamente, uno de los responsables de la bodega.

En 2010, Mustiguillo obtuvo el reconocimiento de vino de pago (DOP El Terrerazo). En la finca han reavivado dos variedades tradicionales de uva en la región (la Bobal tinta y la Merseguera blanca) y también cultivan las variedades más habituales en la actualidad. A partir de los olivos de la finca producen, además, un aceite muy remarcable (Calvestra) a partir de una variedad local de aceituna, llamada Piñonera.
Edificio de recepción en las Bodegas Chozas Carrascal,
en San Antonio de Requena.
(JMBigas, Mayo 2015)

Producen un vino tinto y uno blanco bajo la marca Mestizaje. Se trata de muy buenos vinos, singulares, con precios mucho más que correctos en el listón de los 10€. Su Finca Terrerazo, soberbio, es su vino de pago emblemático, mientras que Quincha Corral es su vino de autor más alto de gama.

La bodega es moderna, pero está rodeada de preciosos viñedos, que parecen de exposición por lo pulido de su apariencia.

Otra de las joyas de la zona son las Bodegas Hispano Suizas. Están ubicadas (N 39,466264º O 1,150055º) junto a la N-322, muy cerca de Requena y camino del Parque Natural de las Hoces del Cabriel. Creadas recientemente por tres socios (uno de los cuales es suizo), tienen a gala haber obtenido el galardón de Mejor Cava de España para su Tantum Ergo, varias veces en los últimos años.

De la finca obtienen anualmente del orden de los cinco millones de kilos de uva. Una pequeña parte es seleccionada para elaborar los vinos de la bodega (poco más de cien mil botellas anuales en total, sumando todas las variedades), y el resto se vende a otros productores.
Patio interior de las Bodegas Chozas Carrascal.
(JMBigas, Mayo 2015)

Elaboran dos variedades de cava Tantum Ergo, utilizando las variedades más tradicionales del champán francés: Pinot Noir para el rosado, y Pinot Noir con Chardonnay para el blanco. Bajo la marca Impromptu producen un blanco de Sauvignon Blanc y un Rosado de Pinot Noir, ambos recios y nobles.

Producen asimismo varios tintos, que incluyen los Bassus (un monovarietal de Pinot Noir, un vino dulce natural de Pinot Noir y Bobal y un tinto multivarietal) y el Bobos, un monovarietal de Bobal.

La cuarta bodega singular que merece atención es Chozas Carrascal. Su historia arranca en 1990, aunando la viticultura tradicional con las técnicas y prácticas más modernas e innovadoras. Una cierta culminación de su esfuerzo les llegó en 2012, cuando consiguieron la Denominación de Vino de Pago. La finca está ubicada en San Antonio de Requena, a mitad de camino entre Requena y Utiel (N 39,529956º O 1,123296º).
Bodegas Hispano Suizas, cerca de Requena.
(JMBigas, Junio 2016)

Producen un espumoso muy remarcable (con D.O. Cava), así como una gama de vinos tintos y blancos, utilizando hasta once variedades distintas de uva, plantadas en la finca. Eso incluye las cepas más habituales, pero también las autóctonas de Bobal, por ejemplo. Uno de sus tintos más señeros, Las Ocho, es un multivarietal de Bobal, Monastrell (más propia de tierras alicantinas y murcianas), Garnacha Tinta, Tempranillo, Cabernet Sauvignon, Cabernet Franc, Syrah y Merlot.



En la provincia de Alicante sólo existe una Denominación de Origen genérica (D.O. Alicante). Yo destacaría, por muy diversos motivos, a tres bodegas.

La primera es la de Enrique Mendoza, que se ha abierto un prestigio propio, asociado a su nombre, en el mercado nacional e internacional. Está situada en los altos de Alfàs del Pi (N 38,570332  O 0,113595), muy cerca de la Autopista del Mediterráneo (AP-7).  La bodega es un proyecto nacido en los años 70, que ha ido evolucionando en el sentido de proponer al mercado vinos de calidad, muy ligados al terruño que los alumbra.
Superficie de viñedos, junto a las Bodegas Hispano Suizas.
(JMBigas, Junio 2016)

Con el subtítulo de viticultor ya se ilustra la vocación muy orientada al cuidado del campo y de la vid, con una orientación científica, primando el control del estrés hídrico de las plantas, y también ecológica, con el uso del compost en la alimentación del campo. Buena parte de esa labor se desarrolla en la Finca El Chaconero, en la zona de Villena.

Entre sus productos, destacan los blancos y tintos monovarietales (Chardonnay, Pinot Noir, Syrah, Petit Verdot, Merlot, Monastrell,...), así como algunos fabulosos reservas producto del sabio ensamblaje de variedades. Muy conocidos son también los blancos dulces naturales a partir del Moscatel de Alejandría, que maridan de maravilla con muchos de los postres golosos tan habituales por tierras mediterráneas. Comercializan el Moscatel de la Marina y el Moscatel de Mendoza, con 10 meses de crianza en barrica. A destacar también un tinto dulce natural, el llamado Dolç de Mendoza, que sólo se elabora en las mejores cosechas, procedente de una sobremaduración en la planta y una vendimia tardía en Diciembre.


La segunda bodega alicantina a destacar, y por razones diferentes, es BOCOPA, en Petrer. Es muy difícil encontrar algún restaurante en toda la costa levantina que no ofrezca entre sus vinos blancos el Marina Alta de BOCOPA, un vino blanco de mesa obtenido a partir de una variedad de uva moscatel. Su suavidad y su atractivo precio lo convierten en la elección ideal para acompañar los platos mediterráneos, sean arroces o variedades de pescado. El Marina Alta es, sin duda, el portaestandarte de la bodega.
Viñas junto a las Bodegas Chozas Carrascal.
(JMBigas, Mayo 2015)

Su catálogo de vinos es muy amplio, y cubre el gusto y los requerimientos de la mayoría de consumidores. Producen algunos excelentes tintos (diversas variedades de Laudum), alguno de los cuales incluso formó parte del Menú de un Banquete Real. También producen blancos de Chardonnay, tanto jóvenes como con algo de barrica. El rosado Terreta es un vino delicioso para beber fresquito, y satisfará a todos los amantes de este tipo de vino.

En Junio de 2016 tuve ocasión de visitar la gran tienda abierta al público que tienen en sus instalaciones de Petrer (N 38,503301º O 0,791890º), junto a la Autovía de Alicante (A-31). Allí ofrecen toda su gama de productos. Sentí curiosidad por una variedad de espumante (principalmente en blanco y rosado, aunque creo que también comercializan una variedad de tinto) que embotellan de forma muy vistosa, con el exterior completamente plateado. Les pregunté por el origen de ese producto, y si era básicamente utilizado para penetrar en mercados poco habituados al vino. Me lo negaron, en base a que parece que esos espumantes tienen muy buen mercado en España.

Viendo mi interés, me regalaron una botella mini de espumante blanco y otra de rosado. Tras probarlas, ya en casa, puedo decir que no me atrevo a llamarlas vino, pero se trata de bebidas alcohólicas de baja graduación (unos 7º) de consumo muy agradable. No me extraña que tengan un cierto éxito popular. Una competencia para la cerveza, por ejemplo. En la práctica, un refresco alcohólico.


La tercera bodega alicantina que quiero destacar es la muy tradicional Primitivo Quiles, en Monóvar (N 38.437480º O 0,829526º). Su apariencia es la de un Despacho de Vinos añejo, muy anclado en la tradición. Sus vinos de mesa me temo que son bastante rutinarios, pero producen el Fondillón que es, muy probablemente, de los más prestigiosos de toda la provincia de Alicante.

Pórtico de acceso a las Bodegas Hijos de Juan Gil,
cerca de Jumilla.
(JMBigas, Junio 2016)

El Fondillón, que únicamente se produce en Alicante, es un vino dulce natural (de unos 18º de concentración alcohólica), utilizando exclusivamente uvas de la variedad Monastrell y criado por el método de soleras. Primitivo Quiles lo comercializa con Solera 1948. Su historia es muy curiosa y se origina en lo peculiar de los contratos de alquiler de las fincas vitícolas en la provincia. Podéis ver los detalles en la Wikipedia.


En la provincia de Alicante se producen algunos excelentes vinos blancos dulces, ideales para acompañar algunos postres mediterráneos. Aparte de los que produce y comercializa, por ejemplo, Enrique Mendoza, destacaría, por su fuerte implantación, el Casta Diva, de las bodegas Gutiérrez de la Vega de Parcent, bodega que nunca he visitado.



Para cerrar el recorrido por los vinos de Levante vayamos un poco más al Sur, hasta la provincia de Murcia. Tierra tradicional de vinos, en Murcia la tradición actúa en contra de la modernidad y de lo apreciado por el mercado. Con sus dos Denominaciones de Origen (Jumilla y Yecla), históricamente se hablaba de vinos recios y más bien bastos, que nada tienen que ver con la viticultura moderna. Pero como es normal, donde hay tradición también hay conocimiento y capacidad de adaptarse, y eso han hecho algunos en Murcia.
Expositor de los diversos productos de las bodegas del
Grupo Gil Family Estates, en la bodega de Jumilla.
(JMBigas, Junio 2016)

Una primera parada interesante puede ser la vinoteca Ad Vinum, en las afueras de Cartagena. Situada en la calle Alfonso XIII con calle Vía Verde s/n, junto a la Farmacia de El Bohío (N 37,644900º O 1,004449º). La ventaja de estar en las afueras es que es relativamente fácil aparcar en las proximidades. Se trata de una tienda moderna y relativamente pequeña, que ofrece, entre otros productos, vinos de Murcia procedentes de alguna de las bodegas más emblemáticas (como las que luego os comentaré) así como vinos minoritarios y de autor, procedentes de proyectos muy ilusionantes pero relativamente modestos, y que puede no resultar nada fácil comprarlos en otro lugar. Como en toda vinoteca que se precie, dejarse aconsejar es el mejor consejo.

En ruta entre Cartagena y Calpe, en Alicante, tuve ocasión de visitar algunas de las bodegas murcianas más señeras. Desgraciadamente, el día escogido (jueves 9 de Junio de 2016) resultó ser la festividad autonómica en la Región de Murcia. Por ello, algunas de las bodegas que había planificado visitar, especialmente en la zona de Yecla, me las encontré cerradas. Las citaré, pero no tengo referencia directa debido a esta mala casualidad.
Viñedos junto a la Bodega Casa de la Ermita, al
abrigo de la Sierra del Carche.
(JMBigas, Junio 2016)

En la zona de Jumilla, un poco más al Oeste que Yecla, tuve ocasión de visitar dos de las bodegas que están poniendo en el mercado algunos excelentes vinos, que han devuelto esta Denominación de Origen al primer plano de la viticultura nacional. La primera fue la de Juan Gil, que forma parte de un grupo empresarial (Gil Family Estates) con bodegas en algunas otras zonas de producción vinícola de España. En Jumilla producen un Moscatel Seco y varios tintos jóvenes bajo el nombre de Honoro Vega. Pero yo destacaría los tres excelentes tintos que comercializan bajo el nombre Juan Gil: dos monovarietales de uva Monastrell (etiqueta amarilla, con cuatro meses de barrica, y etiqueta plata con doce meses de barrica), y un fastuoso y contundente Etiqueta Azul, a base de un 60% de Monastrell, un 30% de Cabernet Sauvignon y un 10% de Syrah, con 18 meses en barricas de roble francés y americano.

La bodega tiene una apariencia de modernidad, a pesar de que fue fundada hace ya un siglo, en 1916. Las últimas décadas han supuesto la introducción de nuevas tecnologías, que les han permitido poner en el mercado estos vinos, que son muy apreciados por el amante del vino actual. Se encuentra situada a unos kilómetros del centro urbano de Jumilla, hacia el Norte (N 38,562961º O 1,350209º), junto a la carretera autonómica RM-A11.


La segunda visita en la zona de Jumilla fue a Casa de la Ermita, posiblemente la bodega más conocida de esta Denominación de Origen a nivel nacional. Se trata de una bodega relativamente grande, con mucha actividad en el enoturismo, gracias a un entorno natural privilegiado. Fue por ello que la encontré abierta, a pesar de ser un festivo autonómico. Se encuentra situada en la zona de la Sierra del Carche (N 38,461447º O 1,175661º).
Edificio principal de la Bodega Casa de la Ermita.
(JMBigas, Junio 2016)

Comercializan una amplia gama de vinos (blancos, tintos, dulces,...). Yo quiero destacar muy especialmente dos de ellos. De una parte el Idílico, un Crianza que es el que ha dado prestigio a la bodega. Se elabora a partir de cepas viejas de Monastrell, de más de 70 años de antigüedad, y Petit Verdot, con 13 meses de envejecimiento en barrica. Para mi paladar, el vino que resulta absolutamente exquisito es el monovarietal de Petit Verdot, con crianza de 12 meses en barricas de roble francés.


En Yecla tuve menos buena suerte, ya que las dos bodegas que pretendía visitar (Castaño, en el propio centro urbano de la población, y Barahonda, en Carretera Pinoso (N 38,586446º O 1,079642º), junto a la RM-424, al sur de la población) estaban cerradas debido a la festividad autonómica. Me sorprendió mucho, porque ambas bodegas presumen en la web de actividades de enoturismo, incluso con restaurante o salón comedor, y los días festivos es cuando más fácilmente se puede tener público para este tipo de actividades.



En ningún caso este repaso por los Vinos de Levante pretende ser exhaustivo, sino que se basa en mis propias experiencias personales y visitas, realizadas en Mayo de 2015 y en Junio de 2016.

Confío en que os haya gustado y que este inventario os pueda resultar de utilidad si decidís realizar alguna visita enológica por la zona.

JMBA

viernes, 10 de febrero de 2017

El Laberinto de la Electricidad

De un tiempo a esta parte, la (presunta) liberalización de ciertos mercados ha supuesto, en la práctica, la obligación para el ciudadano corriente de convertirse en experto en temas que no forman parte de su oficio habitual. Esto es particularmente cierto en tres campos bien definidos: los productos financieros, el suministro de energía y las telecomunicaciones en toda su amplitud (telefonía fija y móvil, Internet, televisión de pago,...).

Así, las conversaciones en el bar tomando un café pueden versar sobre si es mejor o no el mercado libre para la electricidad, si merece la pena la discriminación horaria, si las ventajas de la fibra óptica compensan su coste, si es mejor (o no) la oferta de Movistar que la de Jazztel, o si es (o no) más conveniente invertir en un Fondo de Inversión, o comprar acciones en Bolsa.

Veníamos de unos tiempos en que la regulación estatal de esos mercados era mucho más intensa, y al ciudadano prácticamente le llegaba una oferta clara y simple, en modo lentejas (las tomas o las dejas). Creo que la (relativa) liberalización de esos mercados es un avance, pero no debemos olvidar que nos obliga a un proceso de reflexión y de toma de decisiones, para el que no siempre tenemos la capacidad y conocimiento necesarios, ni disponemos de todos los datos.

En otras palabras, el proceso de liberalización ha cargado sobre el ciudadano la responsabilidad de acertar o equivocarse.

Estos días está en el candelero el tema del precio de la electricidad, que parece haber alcanzado máximos, en lo que se refiere al precio mayorista del Mwh de electricidad. Este debate, en el que se sienten muy cómodos los medios de comunicación, y que es alimentado tanto por el propio Gobierno como por las empresas del sector eléctrico, puede afectar de modo directo solamente a una parte de los consumidores. Parece ser que unos 14 millones de consumidores tenemos establecido un contrato de suministro eléctrico a un precio acordado y, por lo tanto, estanco (al menos en el corto plazo) a las fluctuaciones del precio mayorista. Para otros 12 millones de consumidores, con contratos a precio variable, este repunte sí puede tener influencia directa e inmediata en sus próximas facturas de electricidad.

Lo primero que debemos tener en cuenta es que el sistema eléctrico es de una considerable complejidad. Y ello, principalmente, debido a la muy limitada capacidad de almacenamiento del producto terminado. Esto obliga a que el sistema esté equilibrado en todo momento, en oferta y demanda. Dado que la demanda es muy fluctuante, tanto en los ciclos diarios de día/noche, en los ciclos semanales laborables/festivos, como en los ciclos anuales de frío/calor, la oferta también debe ser muy elástica, y con capacidad cierta de adecuación prácticamente inmediata al aumento (o disminución) de la demanda de electricidad.

Otro factor de complejidad del sistema eléctrico está ligado a que se pueden utilizar tecnologías muy diversas para la producción eléctrica, con costes por Mwh producido abismalmente diferentes. Hay energías renovables (básicamente eólica y solar) cuya capacidad está ligada a la potencia total instalada y a la disponibilidad, inevitablemente errática, de factores como el viento o las horas de insolación. Las centrales hidráulicas están ligadas a embalses y saltos de agua, y su capacidad de producción está ligada al volumen de las reservas hidráulicas en cada período. Y, en el espectro de mayores costes de producción, están las centrales térmicas (a base de carbón, gas o petróleo, o tecnología nuclear). En todos los casos, las instalaciones de generación eléctrica son muy intensivas en inversión de capital.

En el sector desenvuelven su actividad actores con cometidos diferentes. En toda la cadena de valor de la electricidad, desde la generación hasta su consumo por el destinatario final, podemos distinguir muy claramente cuatro actividades diferentes: generación, transporte, distribución y comercialización.

La liberalización del sector se inició por la Ley 54/1997 de 27 de Noviembre, promulgada por el primer gobierno Aznar. En ella se reconoce que las actividades de transporte y distribución se realizan en forma de monopolio natural. Ello se debe a la conveniencia de la existencia de una red eléctrica física única y coordinada con todas las iniciativas públicas y privadas en temas de planificación y desarrollo urbanísticos. En otras palabras, resultaría absurdo que a un consumidor doméstico le llegara más de un punto físico de acceso al sistema eléctrico. Por ello, la liberalización en estas actividades se limita a garantizar el acceso a la red existente de todos los actores que lo deseen (tanto generadores como comercializadores) en condiciones de limpia competencia. En otras palabras, que la propiedad de una red no garantiza su uso en exclusividad.

Por el contrario, las actividades de generación y comercialización sí se liberalizaron por completo, aunque estas actividades acostumbran a requerir un permiso administrativo o, al menos, un registro.

La Ley de 1997 consagró el conocido como déficit tarifario o, más rigurosamente, costes de transición a la competencia. Básicamente reconoce que el sistema eléctrico debe a las grandes eléctricas un cierto volumen de dinero, que se les irá retribuyendo en las siguientes décadas, en principio, durante quince años, pero no tengo muy claro desde cuándo o hasta cuándo.

El 26 de Diciembre de 2013, esta vez inspirada por el primer gobierno Rajoy, se promulgó la Ley 24/2013, que viene a sustituir a la de 1997. Se trata de un mamotreto de 92 páginas, cuya correcta y completa comprensión está reservada a los funcionarios expertos en el sistema eléctrico y que supone un auténtico jeroglífico para cualquier ciudadano lego en la materia.

Aunque hay actividades económicas internas al sistema eléctrico (como la compraventa de energía en el mercado mayorista), la aportación económica externa al sistema procede únicamente del pago de las correspondientes facturas de suministro por parte de los consumidores finales a las comercializadoras y también, en su caso, de los Presupuestos Generales del Estado.

En otras palabras, el dinerito fresco (procedente de los consumidores que pagamos nuestra respectiva factura eléctrica) sólo llega directamente a las comercializadoras. Y el Gobierno, de acuerdo a las leyes citadas, y a múltiples decretos y órdenes ministeriales, se arroga la responsabilidad de definir la retribución justa del resto de actores del mercado, de fijar cómo se paga, a partir de ese dinerito, a los que desarrollan las actividades de generación, transporte y distribución. Y también cómo se va cancelando el déficit tarifario año a año.

Para ello, cada año el Gobierno define el importe de los peajes de acceso a la red, que deben pagar todos los consumidores, así como otros cargos asociados a la conexión al sistema eléctrico. Existe un peaje de acceso a la potencia, y otro peaje por kwh consumido. Estos peajes se fijan por una Orden del Ministerio de Energía, publicada los últimos días de cada año, en vigor para todo el año siguiente. La Ley fija de qué forma el importe recaudado por estos peajes y cargos se distribuye entre todos los actores del sistema, incluyendo conceptos asociados que no tienen que ver directamente con la generación y distribución de la energía eléctrica. Si queréis haceros una idea del destino detallado de este dinero, tendréis que bucear en la ingente legislación sobre el tema, incluyendo las Leyes y demás desarrollo legislativo (reglamentos, órdenes ministeriales, etc.). Todo ello constituye lo que coloquialmente se conoce como costes regulados.

El peaje por potencia contratada refleja el compromiso del sistema frente a un consumidor, por el que está obligado a suministrarle, en cualquier momento en que pueda ser requerida, potencia eléctrica hasta el límite definido. En otras palabras, el sistema eléctrico debe estar preparado para suministrar en algunos momentos pico hasta la suma de todas las potencias contratadas por todos los consumidores.

La Ley de 1997 derogó un concepto que entonces existía en la factura eléctrica, por un importe próximo al 5%, como ayuda a la industria del carbón. Pero lo sustituyó por un impuesto especial (uno más de los que se llaman impuestos a la fabricación, como los de los combustibles, el tabaco o el alcohol) específico a la electricidad, por un importe equivalente.



El mercado eléctrico en España es, en la práctica, un oligopolio. A pesar de existir del orden de un millar de empresas productoras de energía, más del 60% del total está en manos de los Cinco Grandes del Sector: ENDESA, Iberdrola, Gas Natural Fenosa, Viesgo y EDP (antigua Hidrocantábrico). De la comercialización (facturación al cliente final) más del 90% del total está en manos de estas mismas cinco compañías (o empresas de su mismo Grupo, pues la ley exige separación clara entre las diferentes actividades en el sector eléctrico), mientras que los otros centenares de comercializadoras tienen ámbitos de actuación muy limitados y representan sólo un pellizquito del total de la tarta.

En la actualidad, el proceso de fijación del precio mayorista de la electricidad se basa en subastas diarias, lo que le da una extraordinaria volatilidad. En ella, para una demanda prevista, se van añadiendo suministradores, empezando por los de menor coste de producción, hasta equilibrar oferta y demanda. El precio de la subasta acaba siendo el precio del mayor coste añadido en ese proceso.

En la elevación de precio mayorista que hemos vivido estas últimas semanas han influido varios factores: escasez de viento y de recursos hidráulicos, elevada demanda (ola de frío,...) y un cierto parón nuclear en Francia que provoca que, cuando habitualmente estábamos importando hasta 2.500 kw desde Francia, en la actualidad estamos exportando a Francia una cantidad equivalente, lo que se añade a la demanda interna.

El consumidor doméstico tiene dos posibilidades entre las que debe escoger. Puede acogerse a lo que se llamaba Tarifa de Último Recurso (TUR) y que hoy se conoce como Mercado Libre, en el que se produce un acuerdo entre comercializadora y consumidor para un precio fijo (al menos durante un período, anual habitualmente) por el importe no regulado de la potencia contratada y de la energía consumida. Para un consumidor doméstico estándar, ese acuerdo supone más bien la aceptación de las condiciones propuestas por la comercializadora. Habitualmente, esta opción, escogida por unos 14 millones de consumidores, propone un precio por cada kwh consumido, estable durante, por ejemplo, todo el año. En caso de que el consumidor disponga de un contador inteligente, podrá también contratar discriminación horaria, de modo que el consumo en horas valle resulte más económico que el consumo en las horas pico.

La alternativa para el consumidor es pagar la energía consumida al precio real en cada momento, derivado de las subastas diarias en el mercado mayorista. Parece que unos 12 millones de consumidores se han acogido a esta opción. En el largo plazo, debería resultar una opción más ventajosa para el consumidor, pero el coste puede resultar muy volátil. De hecho, durante un año, el precio mayorista del Mwh, resultante de las subastas diarias, puede tener variaciones hasta de 1 a 5, entre los 20€ y los 100€, más o menos.



* * *

Sintiéndome bastante desorientado por todos estos hechos, decidí dedicar unas horas al análisis detallado de lo que pagué por el suministro de electricidad en mi domicilio en 2015 (el último año que tengo completamente facturado). Cuando me trasladé a vivir a esta casa en 1999, me enganché a lo único que en ese momento tenía disponible: Gas Natural para el suministro de gas y Unión Fenosa para el suministro de electricidad. Con el tiempo, ambos proveedores acabaron fusionándose y, en Noviembre de 2014 me cambié, como comercializadora que me factura a mí, a ENDESA. No me preguntéis los motivos, porque no lo tengo claro. Vino un comercial de ENDESA a casa y me hizo una oferta que me pareció conveniente y acepté.

El gas lo utilizo para la calefacción y el agua caliente, mientras que para todo el resto (incluyendo la cocción) utilizo la energía eléctrica. Esto provoca, lógicamente, una fuerte fluctuación en la factura del gas durante el año, con picos más elevados en los meses más fríos del invierno. Por el contrario, la fluctuación en el consumo eléctrico durante el año es mucho más moderada, como veremos en el análisis detallado que he realizado.

Durante 2014 apliqué algunas medidas de ahorro en el consumo eléctrico. Sustituí muchas bombillas halógenas de 50W por equivalentes LED de 5W, y también reemplacé algún electrodoméstico por otro más moderno y mucho más eficiente energéticamente.

Con todo ello conseguí una reducción del consumo del orden del 20%, pasando de una horquilla de consumo anual en el entorno de los 5MWh a otra en el entorno de los 4MWh.

En el total del año, en 2015 consumí 3.887kwh de electricidad. Y pagué a ENDESA por el suministro eléctrico un total de 962,58€ (todos los impuestos incluidos). La primera cifra de interés, pues, sería que pagué cada kwh consumido a un precio total (peajes e impuestos incluidos) de 0,24764€. O, lo que es equivalente, para verlo en comparación con los precios mayoristas de que se habla estos días, a 247,64€ cada Mwh consumido.

Mi  consumo diario fluctuó entre una media de 9,4 kwh/día en el verano (Julio, Agosto) y los 12,27 kwh/día en los meses más duros del invierno (Enero, Febrero). O, lo que es lo mismo, entre los 2,33€/día del verano y los 3,04€/día del invierno.

El detalle de la factura, más o menos bimensual, tiene cinco conceptos bien definidos:

- Cargo por la potencia contratada. En mi caso, 5,5kw. Seguramente es una potencia muy sobrada respecto al consumo, pero hasta ahora no me he parado a analizar si podría reducirlo algo. Este cargo, a su vez, tiene dos conceptos diferentes:

  a) Peaje acceso potencia. Durante todo 2015 pagué 38,043426€/kw/año por este concepto.
  b) Comercialización energía. Pagué un canon fijo de 0,010958436 €/kw/día. Durante la mayor parte del año me beneficié de la oferta que me hizo ENDESA, un 5% de descuento sobre este concepto.

En el total del año pagué un importe bruto (sin impuestos) por potencia contratada de 210,48€.

- Cargo por energía consumida. También hay dos conceptos diferentes en este capítulo:

  a) Peaje acceso energía. Durante todo el año pagué 0,044027 €/kwh en este campo.
  b) Coste energía. Entre Enero y Julio pagué 0,09594 €/kwh. Entre Agosto y Diciembre me rebajaron algo el precio, a los 0,091339 €/kwh.

En el total del año pagué un importe bruto (sin impuestos) por energía consumida (3.887kwh) de 536,82€.

- Impuesto especial a la electricidad. Supuso un recargo del 5,11269632% sobre la suma de los cargos por potencia contratada y por energía consumida.

En el total del año pagué un importe bruto (IVA no incluido) por este concepto de 38,21€.

- Cargo por alquiler de contador o aparato de medida. El importe, curiosamente, fue variable durante todo el año, en el entorno de los 2-3 céntimos de euro por día.

En el total del año pagué un importe bruto (IVA no incluido) por este concepto de 10,02€.

- Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA). Supone un recargo del 21% sobre el total de los diversos conceptos facturados.

En el total del año pagué en concepto de IVA la cantidad de 167,06€.


La suma de todos estos conceptos supuso la cantidad ya reseñada de 962,58€.



Otra forma de distribuir los costes es el que aporta, legalmente, cada factura, en forma, en mi caso, de un gráfico de pastel. En esta forma, hay tres conceptos:

- Costes regulados. Incluye los correspondientes peajes y otros cargos cuyo importe está fijado por la legislación vigente. He sido incapaz de establecer con claridad cuáles son estos cargos, pero invito, a quien quiera hacerlo, a bucear en la infinita legislación sobre el mercado eléctrico, que está disponible en el BOE.

En el total del año pagué por Costes Regulados la cantidad de 467,48€.

La legislación también define una distribución porcentual de estos costes regulados en tres capítulos diferentes:

  a) Incentivos a renovables, cogeneración y residuos (35,69%): 166,84€.
  b) Coste de las redes de distribución y transporte (34,53%): 161,42€.
  c) Otros costes regulados (29,78%): 139,22€.


- Coste de producción de electricidad: 279,35€.

- Impuestos aplicados (impuesto eléctrico más el IVA): 205,27€.


De esta distribución queda al margen el (pequeño) cargo por alquiler de contador.



Si aplicamos todos los impuestos a cada capítulo de costes, resulta lo siguiente:

- Costes regulados: 594,57€ (61,81% del total neto pagado durante el año).
- Coste de producción de electricidad: 355,19€ (36,93%).
- Cargo por alquiler de contador: 12,12€ (1,26%).


El detalle de las cifras será, por supuesto, diferente para cada consumidor. Pero creo que, en general, podemos afirmar que del total de la factura de electricidad, algo más del 60% corresponde a costes regulados, definidos por la diversa legislación emitida por el Gobierno. Algo menos del 40% corresponde al coste de producción de electricidad. Y queda un coste residual de algo más del 1%, que corresponde al alquiler del contador o equipo de medida.

En mi caso, el coste marginal de 1 kwh que hubiera consumido adicionalmente, incluyendo todos los impuestos, habría sido de 17,80 céntimos de euro (Enero a Julio), o de 17,21 céntimos de euro (Agosto a Diciembre).

Este es el final de mi análisis detallado. Para reducir el coste total de la factura eléctrica anual, un consumidor doméstico tiene básicamente tres caminos:

  - Reducción de la potencia contratada. Habitualmente puede ser posible, con ciertos límites, aunque puede suponer alguna limitación en la conexión simultánea de diversos dispositivos.

  - Reducción del coste por kwh. Se puede conseguir habilitando, si fuere posible, la discriminación horaria, o pasando a precio variable según mercado, aunque podríamos llevarnos, durante el año, algún susto.

  - Reducir el consumo en kwh. Siempre debemos prestar atención a no consumir más electricidad de la que nos resulte imprescindible, evitar la iluminación de espacios deshabitados, procurar la utilización más eficiente de todos los electrodomésticos, etc.

Y que Dios os pille confesados.

JMBA

viernes, 20 de enero de 2017

Trump

En la tarde de este viernes 20 de Enero, a las 18 horas, tomará posesión como 45º Presidente de los Estados Unidos de América el empresario, magnate y millonario Donald Trump.

Trump es una de las sorpresas que nos han deparado diversas votaciones populares en 2016, como la victoria del Brexit en el Reino Unido o la derrota de la propuesta del Tratado de Paz con la guerrilla en Colombia. Y ello se debe, creo, a que cada vez más cuando el elector deposita su voto no lo hace tanto pensando directamente en aquello que está votando, sino más bien en la forma que tiene a su disposición de que a través de su voto se manifieste su descontento, su desmoralización, su ira o su enfado.

Por este mismo mecanismo, vemos en diversos países de Europa la progresión inesperada, y a menudo inexplicable, de ciertas fuerzas políticas marginales, que se sitúan abiertamente en contra de los políticos de toda la vida y ofrecen fórmulas populistas, entendiendo por tales las que sugieren que soluciones sencillas, cuando no simplistas, pueden resolver problemas complejos.

Trump tiene una personalidad desbordante, exuberante y a menudo histriónica que, hasta ahora por lo menos, no se ha preocupado en absoluto de disimular o mitigar. De carácter básicamente irrespetuoso, su convicción principal es que cualquiera que no haya conseguido ser Donald Trump, o al menos como Donald Trump, ha puesto de manifiesto su clara inferioridad y ya es un lastre para la sociedad.

Desde luego no es el primer millonario que accede a la Presidencia de los Estados Unidos. Pero, seguramente, sí sea el primero para el que la Presidencia vaya a ser su primer cargo en la Administración Pública. La mayoría de Presidentes han tenido una carrera previa en la que han desempeñado cargos de congresista, de senador o de gobernador de su estado. Trump va a pasar directamente desde la Trump Tower en la Quinta Avenida de Nueva York, a la Casa Blanca en la Pennsylvania Avenue de Washington DC. Por todo ello, el mandato presidencial de Trump es una completa sorpresa.

Desde que se convirtió en Presidente Electo, el pasado 8 de Noviembre, ha ido reclutando al que será su equipo de gobierno. Los perfiles de los que se ha rodeado pertenecen a lo más retrógrado y antiprogresista que ofrece la multicolor sociedad norteamericana. En conjunto, un equipo que refuerza el temor de los que ven (vemos) a Donald Trump como un presunto elefante en la tienda de porcelana.

Como ciudadano español, las decisiones que tome el Presidente de los Estados Unidos en clave interna me afectan relativamente poco. Pero el mundo en su conjunto, y todos sus conflictos, son lo que son y como son, en buena parte debido a la política y las decisiones que emanan de la administración norteamericana de Washington. Y existe, además, el riesgo de que los políticos pequeños que abundan en Europa, donde los estadistas parecen una raza en peligro de extinción, sucumban al mimetismo de las formas de Trump y su administración, y acaben seducidos, cuando no abducidos, por ellas, y las exporten a nuestro entorno europeo.

No me parece que la elección de Trump sea, en general, una buena noticia. Además, tiene el rechazo de la mayoría de zonas de Estados Unidos que son prácticamente las únicas que conocemos un poco los que nunca hemos vivido de forma permanente allí. California ha llegado a hablar de un Calexit para separarse de los Estados Unidos, y en Nueva York hay continuas manifestaciones antiTrump.

De todas formas, y a pesar del enorme poder que atesora el Presidente de los Estados Unidos, el país tiene desplegada una pesada maquinaria para el gobierno del día a día, con una enorme inercia, que es la que garantiza que, todos los días, se levante la persiana del país, y todos se pongan a trabajar. Con ello quiero decir que hay una parte enorme del presupuesto de cualquier país cuyo uso ya está comprometido y que el gobernante tiene unas posibilidades muy limitadas de modificar o cambiar.

En buena lid, debemos darle a Trump 100 días de gracia, para ver cómo se desempeña en su nuevo cargo. Para verificar si, ya en la Presidencia, sigue con las formas irrespetuosas del Trump candidato, o si se modera para, de alguna manera, parecerse un poco más a todos los Presidentes que le han precedido.

Algunos afirman que Obama ha sido el peor Presidente en los últimos 40 años. No tengo muchos criterios para poder confirmar o desmentir esta afirmación. Posiblemente generó unas expectativas muy elevadas, que luego la realidad se ha encargado de moderar o anular. Pero, personalmente, me parece que Obama ha sido un Presidente muy presentable, excelente orador y con ideas razonablemente progresistas, para lo que es la muy conservadora sociedad estadounidense.

En resumen, Obama me gusta y Trump no.

Estemos atentos y, dentro de 100 días ya estaremos a finales de Abril, en plena primavera, que nos habrá hecho olvidar, sin duda, esta terrible ola de frío que ha llevado nieve a lugares absolutamente insospechados.

Y sabremos si Trump ha confirmado lo que apunta o ya se habrá convertido en otro Presidente amaestrado.

JMBA

viernes, 28 de octubre de 2016

El Desenlace

Llevamos ya casi un año completo sin Gobierno. Lo que nos ha dado, por cierto, la tranquilidad de evitarnos los disgustos habituales de cada viernes, al conocer las decisiones del Consejo de Ministros.
Imagen de un Pleno en el Congreso de los Diputados.
(EFE; Fuente: diariodenavarra)

Pero este período de felicidad está llegando a su fin. Si no hay sorpresas de última hora, mañana sábado se va a confirmar la investidura de Mariano Rajoy, de nuevo, como Presidente del Gobierno. Esto será posible gracias a la abstención, parece que sin condiciones pero no sabemos bien con qué convicción, de los diputados del PSOE en la segunda votación.

Esto va a ser posible gracias a una serie de desafortunados, desde mi punto de vista, acontecimientos. El PSOE de Pedro Sánchez, instalado en el No es No (por mandato del Comité Federal, conviene recordarlo), ha dado paso, tras un golpe palaciego en el aparato del partido, a una gestora que se ha ocupado en conseguir que venciera la opción de la abstención, en el Comité Federal del pasado domingo. Algunas informaciones parecen indicar que Pedro Sánchez podría, en su momento, haber iniciado negociaciones para conseguir una mayoría de cambio que le garantizara su propia investidura. Y esto incomodó sobremanera a algunas vacas sagradas del partido.

Por la aritmética parlamentaria actual, esto, necesariamente, debería contar con la aquiescencia, o al menos la abstención en algunos casos, de los partidos independentistas catalanes. Me parece bastante evidente que tanto ERC como el ahora llamado Partido Demócrata Europeo Catalán (la antigua Convergencia) no tienen ninguna simpatía ni por el PP ni por el PSOE, ambos partidos constitucionalistas, celosos de la Unidad de España. Pero ambos podrían considerar a un presidente socialista como un mal menor respecto a Rajoy.

Lo que me parece más turbio de todo este embrollo es que los ganadores de ese golpe en Ferraz han sido los convencidos de que les va a ser posible recuperar en no mucho tiempo una situación confortable de bipartidismo, como la que vivíamos en España hasta hace, sólo, dos o tres años. Les convendría recordar que la Historia, siempre, sólo sabe moverse hacia adelante.

La realidad política del país ha cambiado de forma sustancial, especialmente con la aparición de dos nuevas fuerzas políticas con presencia significativa en el Congreso de los Diputados: Unidos Podemos y Ciudadanos. No creo de ninguna forma que, por lo menos durante la próxima década, PP y PSOE recuperen un bipartidismo suficiente como para que les permita el turnismo clásico.

Aparte de que, después de desgañitarse con el No es No, y qué parte del No no ha entendido, durante muchos meses, de repente han dado un giro violento de 180º, y practicarán una abstención, de todo el Grupo, además, poniendo en bandeja a Rajoy la Presidencia del Gobierno en esta legislatura. Si fuera un tren, habría descarrilado; si fuera un avión, se habría agrietado el fuselaje (Borrell dixit).

De todas formas, algunos diputados del Grupo Socialista han anunciado que votarán, en conciencia, NO también esta vez, en contra del mandato imperativo emanado del Comité Federal y vehiculado por la Comisión Gestora y el propio responsable y portavoz del Grupo, Antonio Hernando.

Por cierto, muy triste papel el de Antonio Hernando en el pleno de este miércoles. Parecía razonable que cambiara el portavoz del Grupo, para poder transmitir con mayor convicción el cambio de postura. Hernando, siempre de la mano de Pedro Sánchez, se ha desgañitado hasta la saciedad en el No es No, desde las elecciones del 20D. No sé por qué motivo aceptó mantenerse en esa posición, ya que le ha creado una situación muy desairada.

Su discurso, que fue formalmente correcto, desde mi punto de vista, estaba dirigido principalmente a sus militantes y votantes, más que a Rajoy o a la propia Cámara. Sonó a muy paternal (sé que no lo entendéis, pero hacedme caso, yo sí sé lo que os conviene), o casi como de maestro de escuela (sé que ahora no lo entendéis, pero hacedme caso, la raíz cuadrada de 64 es 8).

El efecto colateral de este discurso es que el PSOE, dentro de la cámara, ha quedado sumido en una cierta invisibilidad, aprovechada salvajemente por Pablo Iglesias, que se erigió en líder único de la oposición.

Personalmente, entiendo la preocupación por el bloqueo institucional, y la nefasta posibilidad de unas terceras elecciones. Pero hubiera sido infinitamente menos dañina para el PSOE la decisión de una abstención técnica, donde sólo se abstuvieran once diputados socialistas (voluntarios, o elegidos por sorteo), mientras que el grueso del Grupo siguiera votando NO.

Por su parte, creo que Ciudadanos salió reforzado del pleno. Aunque le esperan tiempos agitados, en que deberá demostrar a los ciudadanos que saben estar a la altura de ese papel de riendas del PP que se han autoasignado. Si consiguen, de verdad, llevar adelante todas las medidas que han acordado con el PP y, en particular, lanzar una Comisión de Investigación efectiva sobre la financiación ilegal (o irregular) del Partido Popular, demostrarán a los votantes que su papel puede ser importante, y podrían mejorar su representación en una futura cita electoral. Pero si fracasan en ese empeño, podrían estar condenados a la marginalidad o a la simple desaparición.

Por el contrario, me da la sensación de que Unidos Podemos se encuentra en una difícil situación, incluso ante un naufragio anunciado. Personalmente, creo que Pablo Iglesias es un lastre para un Podemos en las instituciones. Iglesias es muy bueno dando mítines, cuando tras cada frase lapidaria debe callar para dar paso a los vítores de sus entregados y fieles adeptos. Su estilo, y lo que es peor, el contenido de sus discursos, puede ser válido para una asamblea de estudiantes, o un círculo de militantes, porque sabe cómo enardecer a los fieles.

Pero el Parlamento es otra cosa. Allí se habla para todos los ciudadanos, los que te han votado y los que no. Es correcto intentar enfervorecer a tus fieles, pero también debes confirmar en su decisión a los que te han prestado su voto, e intentar convencer a los que han votado otras opciones de que puedes ser una alternativa mejor.

El discurso de Pablo Iglesias en el pleno de este miércoles, faltón como siempre, estuvo absolutamente vacío de propuestas concretas que quiera intentar llevar adelante con la fuerza de los escaños de que dispone. Se hartó, eso sí, de lanzar diatribas en contra de los otros tres partidos principales del Congreso. La conclusión de un ciudadano neutral no puede ser otra que a Pablo Iglesias le molesta que haya otros partidos diferentes del suyo en el Congreso de los Diputados.

Desgraciadamente, esto tiene un sentido muy claro. Pablo Iglesias, y Podemos mientras no enderece su rumbo, sólo se siente cómodo en un régimen totalitario en que el suyo es el único partido en el poder, y todo lo demás es una oposición enfermiza, corrupta y equivocada. Se empeña en erigirse como adalid de la gente. Pero la gente de la que habla no somos todos los ciudadanos normales (que nunca hemos dirigido un Banco o una multinacional, que nunca hemos tenido la llave de la caja, que nunca hemos llevado adelante prácticas corruptas - también por falta de oportunidad - y que nunca hemos manejado tarjetas black). Para Iglesias, la gente de la que habla, cuando lo hace en el Parlamento, son, estrictamente, los que le han votado.

Otra cosa es la calle, donde a menudo sólo se trata de gritar más que otros para asumir un rol de protagonismo. Pero en un estado democrático de derecho, parlamentario, en el Congreso de los Diputados se reúnen los representantes de todos los ciudadanos. Y nadie puede pretender que los votantes de otras fuerzas diferentes de la suya sean ciudadanos de segunda, equivocados o engañados. En algún momento, a algunos líderes de Podemos les ha faltado el cantito de una moneda para exigir la eutanasia de esos viejitos que sólo confían en el PP, o la castración química de esos nostálgicos de la izquierda que siguen votando al PSOE.

Creo, que por su propio bien y para poder sobrevivir como un partido parlamentario, que cumpla su función institucional, Unidos Podemos debería renovar su liderazgo, para adecuarlo a las nuevas circunstancias y a las nuevas necesidades. Pablo Iglesias ha cubierto el ciclo de crear un partido político desde la nada, aglutinando iniciativas callejeras y asamblearias, y llevarlo en muy poco tiempo hasta el Congreso de los Diputados con una representación significativa. Pero ahora el partido necesita un liderazgo diferente. Posiblemente Íñigo Errejón esté mucho mejor amueblado mental y anímicamente para hacer frente con éxito a la ardua labor que tienen por delante.

De la capacidad que tenga Unidos Podemos de adaptarse a su nueva condición de fuerza parlamentaria, va a depender el tiempo que le pueda costar al PSOE rehacerse del descalabro provocado por este mandato imperativo de abstenerse. Si Unidos Podemos, con Pablo Iglesias al frente, mantiene el tono y el contenido mostrado este miércoles en el pleno de investidura, la sangría de votos desde Unidos Podemos hacia el PSOE será creciente, y más bien pronto que tarde, irrefrenable. Si no cambian, me temo que estarán condenados a la marginalidad tradicional de, por ejemplo, Izquierda Unida, con su docenita de diputados (en el mejor de los casos). Una formación con esa (escasa) fuerza, puede permitirse algunas salidas de tono porque no tienen ninguna trascendencia.

Curiosamente, también se puso de manifiesto que Pablo Iglesias, azote de oligarcas y, en general, de todos los que no voten a Unidos Podemos, tiene la piel muy fina y encaja muy mal las críticas. Ante la salida de tono de Rafael Hernando, acusándole de usar el nombre de España para venderse a dictadores, sintió herido su honor, después de haber llamado presuntos delincuentes a todos los diputados de las demás formaciones. Dicho sea de paso, el PP debería buscarse, para esta legislatura de diálogo, un portavoz menos buscabregas. Y la Presidenta del Congreso desperdició la ocasión de que lo que ha corrido por todos los platós de televisión, se contara en sede parlamentaria y constara en el Diario de Sesiones, al negarle un turno corto de palabra a Pablo Iglesias.

Resumiendo, Don Tancredo Rajoy, sin mover un músculo de la cara, impasible el ademán, será investido este sábado, alrededor de las ocho de la tarde, como Presidente del Gobierno con plenitud de funciones.

Vaya regalito de Halloween que nos dará el Congreso a todos los ciudadanos.

Y como se acerca el día de difuntos, me permitiré parafrasear a Hemingway y al poeta John Donne: Nunca preguntes por quién doblan las campanas; doblan por ti.

JMBA

viernes, 30 de septiembre de 2016

Plataforma Panorámica de Vértigo

Hacia finales de Agosto, ya había prácticamente dado por finalizada la temporada viajera de primavera-verano, cuando un buen amigo insistió en que fuera a pasar un par de días en la playa, por la costa de Tarragona.
Imagen de la plataforma y las impresionantes vistas.
(JMBigas, Agosto 2016)

Para darle contenido a ese viaje, revisé la agenda de temas pendientes por el área de Catalunya, y localicé un par de visitas que quería realizar en algún momento. Hoy os contaré la primera de ellas.

El pasado mes de Julio, el Comú de Canillo (Andorra), una de las siete parroquias en que está organizado el Principado, inauguró en el llamado Mirador de Roc del Quer, a casi dos mil metros de altura, una plataforma panorámica, con un voladizo de 12 metros sobre el vacío del valle.

Tuve noticia de ella a través de mi hermana y mi sobrino, que la visitaron en el curso de una breve escapada a Andorra. Encontré alguna información adicional en la Red, y creí localizarla en Google Earth. Introduje sus coordenadas en mi navegador GPS (un Garmin Nüvi 66, al que llamo coloquialmente La Niña, por la dulce voz femenina que da las instrucciones).

El viaje, pues, lo articulé a partir del lunes 29 de Agosto. Fui directamente desde Madrid a Calafell en unas seis horas (incluyendo las necesarias paradas). Dicho sea de paso, allí coincidí con los dos únicos días de todo el verano en que NO se vio el Sol.

El miércoles 31 por la mañana puse la proa hacia los Pirineos. Llegué a la carretera que une la Seu d'Urgell (Lleida) con Puigcerdá (Girona), a través de Manresa, Berga y el Túnel del Cadí (de peaje, por supuesto).

En La Seu, a donde llegué pasada la una de la tarde, fui al centro y conseguí aparcar en el Paseo (Passeig de Joan Brudieu). En un barecito me tomé un tentempié en forma de bocadillo de lomo con queso, con un refresco.

Seguí camino hacia Andorra, con la intención de ir directamente al Mirador de Roc del Quer. Hacía muchos años, quizá más de diez, que no visitaba el Principado, y lo encontré cambiadísimo. Han realizado importantes inversiones en infraestructuras, para conseguir que los automóviles puedan moverse sin necesidad de cruzar el centro de los diversos pueblos, a velocidad de tortuga. Han abierto también varios túneles, que facilitan la movilidad.
Pensador Mirando al Valle, una escultura en el extremo
de la plataforma, obra del argentino Miguel Ángel González.
(JMBigas, Agosto 2016)

La Niña me llevó directamente hasta La Masana, para mi sorpresa. Yo creía que el camino más corto sería a través del núcleo urbano de Canillo, y luego la carretera del Coll d'Ordino. Pero La Niña me hizo tomar esta carretera desde La Masana, su otro extremo. Seguí sus instrucciones, hasta que llegué al que yo creía que era el Mirador. Aparqué en una de la docena de plazas habilitadas al efecto en esa zona, pero no había ni rastro de indicaciones sobre la plataforma panorámica. Tras algunas indagaciones, llegué a la conclusión de que esa explanada correspondía a la cima del puerto, y las vistas eran básicamente de las montañas que marcan la frontera con Francia.

Decidí seguir camino hacia Canillo, con la esperanza de poder identificar correctamente al Mirador. Unos kilómetros más adelante, efectivamente, llegué al pequeño apartadero con media docena de plazas para aparcar, y con claras indicaciones de que se trataba del Mirador de Roc del Quer.

Pero, hasta aquí, no había visto una sola indicación en la carretera sobre la Plataforma Panorámica. Tras esperar unos minutos conseguí aparcar en una de esas escasas plazas. Al bajar del coche, ya pude consultar un panel que daba las indicaciones necesarias para llegar a la plataforma.

La zona es fácilmente identificable gracias a tres grandes tótems de madera tropical de bolondo, que constituyen un grupo escultórico del franco-mexicano Jorge Dubon (1938-2004), que se instaló allí en 1991. Al grupo se le conoce como Estructuras Autogeneradoras, aunque otras fuentes la denominan también Ouverture de l'Europe.

En el panel se indicaba que, desde el aparcamiento, había que recorrer a pie un camino de unos 400 metros de longitud, y unos setenta metros de desnivel, bajando hasta el mirador propiamente dicho y la plataforma.

De acuerdo a los datos de mis dispositivos GPS, las coordenadas concretas del aparcamiento de vehículos son N 42,569079º  E 1,587624º, y su altitud es de 1.997 metros. En el extremo de la plataforma, los datos GPS que me aportó la cámara fotográfica indican una altitud de 1922 metros. Eso implica un desnivel real de unos 75 metros.

Recorrí, bajo un Sol justiciero de finales de Agosto, pasadas las tres de la tarde, el camino hasta la plataforma. Debo decir que sudé la gota gorda. Porque el camino no es accesible. Hay zonas de fuerte desnivel, incluso con algunos escalones improvisados en la roca. Puede resultar extremadamente difícil para personas con movilidad reducida, e imposible con silla de ruedas. Vi algunas parejas con cochecito de bebé, pero en algunos puntos debieron llevarlo en volandas.
La plataforma, desde la carretera de Canillo al
Coll d'Ordino.
(JMBigas, Agosto 2016).

Afortunadamente, hay instalados algunos bancos con vistas panorámicas laterales, que permiten un pequeño descanso.

Finalmente, llegué a la pequeña construcción del Mirador propiamente dicho y a la plataforma panorámica. Esta tiene una longitud total de 20 metros, de los que doce son en voladizo. En el suelo hay varios paneles de cristal presuntamente transparente, que permiten ver tanto la estructura de sustentación de la propia plataforma como también el vacío de la montaña que aquí se despeña casi en vertical.

En el extremo de la plataforma hay instalada una gran escultura de un Pensador Mirando al Valle, obra de Miguel Ángel González, un argentino afincado en Lleida. Más tarde, ya camino de Canillo, tuve ocasión de parar en un apartadero de la carretera (a 1805 metros de altitud, N 42,571779º  E 1,596370º), desde la que pude contemplar, desde abajo, la impactante imagen de la plataforma con esa imagen de una persona asomándose al vacío.

Estuve por la zona del Mirador un total de unos 50 minutos, y me crucé, quizá, con unas 40 personas. He visto algunas manifestaciones de representantes municipales de Canillo, que confían en que la nueva Plataforma sea un atractivo para muchos visitantes. Para que eso sea algún día así, deberían todavía realizar alguna inversión adicional. Habría que disponer de más plazas de aparcamiento, aunque hay una señal indicando aparcamiento adicional a 175m. de distancia. Las grandes pendientes de la carretera en esa zona auguran que ya se esté echando el bofe al llegar a la explanada de los tótems.
El pequeño aparcamiento, con los tótems identificativos,
en la explanada superior.
(JMBigas, Agosto 2016).

Y, desde luego, deberían hacer mucho más accesible el camino de acceso. En el límite, se podría instalar un ascensor por el interior de la montaña para salvar el desnivel, que permitiera luego acercarse a la plataforma por un camino llano y estable. O, quizás incluso, un mini funicular que dejara a los visitantes junto a la plataforma.

Actualmente, el acceso hasta la plataforma es totalmente libre, y no percibí que hubiera ningún tipo de vigilancia especial. En caso de convertirlo en una atracción realmente accesible, parece lógico pensar que se cobrara una cierta cantidad (por ejemplo 5-8€, que no creo que ningún visitante rehusara pagar) y debería tener un horario definido de acceso, con personal, vigilancia, etc. En esas condiciones, parece razonable pensar que se pudiera llegar a cifras en el entorno de los mil visitantes por día (excluyendo, seguramente, los meses más duros del invierno), lo que podría aportar una recaudación anual en el rango de 1-2 millones de euros.

Dicho esto, la plataforma en sí es una maravilla. Las vistas hacia el valle de Canillo y Encamp, que discurre unos 500 metros por debajo, son sobrecogedoras e impresionantes. Así como el panorama de las montañas que lo rodean. Una atracción imprescindible para cualquiera que visite Andorra, que merece incluso algún desvío para quienes estén en algún punto de los Pirineos catalanes, a ambos lados de la frontera franco-española. Lógicamente, no es apta para personas con vértigo. Pero, en condiciones normales, no sentí ningún tipo de temor por el vacío que se extiende por debajo.

De todas formas, en época invernal y a esa altitud, me temo que la nieve puede impedir el acceso al Mirador. Incluso puede que la carretera del Coll de Ordino esté cerrada al tráfico durante alguna temporada.

Aparte de las fotografías que he utilizado para ilustrar este artículo, podéis acceder a una colección más completa, de 16 imágenes, que está en Google+.

También podéis ver este vídeo ilustrativo.


JMBA